¿QUÉ EFECTOS NEGATIVOS OCASIONA EL GLUTEN? EL PROBLEMA DE LOS CELÍACOS
Cómo hemos visto anteriormente, el gluten es una proteína pegajosa formada por glutenina y gliadina. Cuando se le añade agua, como cuando se cocina, las dos proteínas se unen y forman el gluten. Si estás predispuesto genéticamente, es solo cuestión de tiempo, los síntomas aparecerán tarde o temprano. Aunque también existe en gente que no tiene ninguna predisposición genética y también puede tener intolerancia.
Los síntomas y/o efectos negativos pueden variar, desde una pequeña inflamación hasta calambres y dolores abdominales insoportables. Otro problema con el diagnóstico apropiado es que muchas personas sensibles al gluten no presentan síntomas abdominales. Pueden presentar una reacción al gluten que dispara una respuesta autoinmune dentro de su cuerpo. Como hay mayor permeabilidad intestinal, el cuerpo reacciona a proteínas de los alimentos que no son bien digeridas por la flora bacteriana y entran directamente a sangre, provocando a la larga problemas de autoinmunidad porque estas proteínas son similares a moléculas propias de algunos órganos del cuerpo.
Dependiendo de los tejidos y órganos que sean atacados, será el tipo de síntomas que se presenten. Uno de los efectos más comunes es personas sensibles al gluten es la Tiroiditis de Hashimoto. Otros síntomas comunes incluyen dolores, falta de energía, sensación de confusión (brain fog), funciones alteradas del sistema inmune, depresión y otras reacciones autoinmunes.
Esto nos lleva a reflexionar que el gluten no es sólo un elemento tóxico para nuestro organismo, sino que además desencadena una serie de enfermedades consecutivas que están directamente relacionadas con el mismo. Aunque a priori, en la medicina convencional, se trata como un problema aislado al que tampoco se le da mucha importancia en su relación con las demás enfermedades del cuerpo (si no hay síntomas evidentes).
El Gluten es la causa de los problemas de personas que carecen de una enzima, la DPP4, que es necesaria para completar la digestión del gluten. Esto provoca que quede sin digerir una gran molécula llamada gluteomorfina, flotando alrededor del interior de los intestinos. Con el tiempo, esta molécula provocará una ruptura de la capa interna de los intestinos, dando como resultado otra condición, llamada Síndrome de Intestino Permeable.
Esto causa, literalmente, hoyos en el intestino que permiten que cualquier clase de patógenos entren directamente al torrente sanguíneo. Lo anterior conduce a toda una castada de eventos que "incendian" el sistema inmune y, con el tiempo, esto puede desencadenar enfermedades autoinmunes. Algunos de los tejidos que son más communmente atacados por nuestras propias defensas son la glándula tiroidea, el páncreas, la pared estomacal e incluso, el cerebro y el sistema nervioso.
No obstante, las personas que si pueden digerir el gluten, con el paso del tiempo también pueden verse afectados por el Síndrome de Intestino Permeable, ya que hablamos de una substancia que no es la más adecuada para nuestro intestino y para favorecer un terreno "cuidado".
Toda esta información ha sido bien documentada desde la década de los 20s. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, en Dinamarca hubo una gran carencia de granos y la gente con enfermedad celiaca empezó a mejorar sustancialmente. Ya desde el Siglo II AC, el médico romano Galeno describió una condición en la cual la digestión de ciertos alimentos era muy difícil para algunas personas: tales alimentos contienen gluten.
Los efectos negativos en la celiaquía, por tanto, son parte de las consecuencias más graves que despierta este problema, pero no se informa de que en realidad es algo que puede afectar a gran parte de la población, incluso en muchos casos, sin identificar el problema.
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